Ojalá no fuera verdad y mi precipitación por tener un recuerdo para ella fuera un error y que todos me miraseís con sorpresa y tuviera que disculparme toda la vida, ojalá.
Eva Gadea ha muerto. Esta mañana un cúmulo de incidencias desgraciadas acababa con su corta vida, los detalles huelgan, un coche, una averia, la soledad del campo, unos niños, el tesón de una madre luchadora y la fragilidad de la vida han sido lo último que Eva debio percibir esta desgraciada mañana.
Le quiero dedicar mi más entrañable respeto y admiración por su capacidad de lucha y superación.

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