viernes, 8 de noviembre de 2013

situaciones indeseables




CARTA ABIERTA A LOS JUGADORES DE BRIDGE DEL ATENEO MERCANTIL


Para algunos de vosotros esta carta os sonara extraña por no haber vivido en directo el incidente que se produjo ayer en la mesa 10 con el jugador Manuel Sarti y para otros que estuvisteis presentes sera recordar unos momentos indeseables, pues indeseable es escuchar una discusión entre un jugador y el arbitro de la pool, os recordare los hechos:

En el cambio 7º, los jugadores de la mesa 14, se quejan que en la mesa de al lado hablan acaloradamente y les molestan, a continuación acudo a dicha mesa y pido con estas palabras silencio(Sras y Sres hagan el favor de bajar el volumen) el Sr. Sarti sigue increpando a su compañero y es entonces cuando me dirijo personalmente a el de esta forma "Manolo baja el tono", aquí empieza el incidente al hacerme observar que no le llame Manolo, sino Manuel, insisto en que baje el tono y el incidente deriva en todo lo contrario, dicho jugador sigue elevando el tono y adereza sus quejas recordando cosas como que es víctima de un complot por parte de otro club y que yo sigo dicha política de acoso, y también  que ya le hice un mal arbitraje en otra ocasión, hasta llegar al insulto al llamarme "imbécil" recordándome que puede romperme la cabeza contra el suelo si este tema lo dirimimos en otro lugar, ante dicho espectáculo y al decirme que mi aptitud aún le enerva más por verme crispado, opto en presencia de 56 jugadores que seguían estupefactos este incidente, por meter mis manos en mis bolsillos y callar pidiendo a dicho jugador que hiciera lo mismo, sin conseguirlo de una manera inmediata.

Aunque no tengo porque manifestar mi absoluta imparcialidad hacia dicho jugador, quiero manifestaros, que yo he sido quien ha propiciado el reingreso de este señor en el club de bridge, poniéndolo en contacto con otros jugadores para facilitar su inserción, independientemente de otras muchas colaboraciones que no vienen al caso.

A requerimiento de un jugador allí presente acuden los empleados del Ateneo quienes informan a su vez al secretario que se encontraba en la sala contigua indicándome que deseo hacer, les indico que vamos a tranquilizarnos todos, doy el cambio y se produce una calma con mucha tensión.

CONCLUSIÓN

Haría un flaco favor al arbitraje y por supuesto a los árbitros, dejando pasar este hecho, por esta razón he decidido informar a la AEB y al comité de árbitros, así como a nuestra delegada de Bridge.

En defensa de los jugadores diré que mi propia experiencia es que no suelen ser conscientes de la cantidad de barbaridades que dicen a los árbitros cuando están enfadados, y que casi siempre lo que dicen es fruto de un apasionamiento. Lo que distingue este caso de otros es que en esta ocasión, y seguramente por la gravedad de los hechos, se podría menoscabar la autoridad del árbitro y la armonía en la sala para el disfrute del juego.

Existen cauces y formas para denunciar las irregularidades arbitrales, pero la más indeseable es la de discutir airadamente sus decisiones o peticiones.

3 comentarios:

Anónimo dijo...

En mi opinión es, absolutamente intolerable la actitud chulesca y barriobajera de un jugador que acaba de llegar a nuestro Club y por lo visto reincidente.

No solo crea una situación difícil para el arbitro, que en ese momento es la máxima autoridad en la sala. Produce un ambiente de malestar generalizado que no se había producido hasta este momento, exceptuando las incidencias entre jugadores, que no pasan de ahí.

Opino que se debería tomar medidas y así hacérselo saber
A QUIEN CORRESPONDA.

Anónimo dijo...

Dos no riñen si uno no quiere

Jesús Aurelio Nicolás dijo...

En respuesta a anónimo "Dos no riñen si uno no quiere", con mi nombre propio le diré que por eso no reñimos porque yo no quise. No porque el interfecto no me provocara e insultara.
Jesús Garcia