Una vez, Elías Querejeta fue un futbolista. Cinco años jugó en primera división y uno en segunda con la Real Sociedad (la famosa historia de su gol al Real Madrid, la felicitación de Di Stefano, "pibe, qué gol"). Y fue en esa juventud cuando empezó la verdadera historia interesante de Querejeta, el día que Eduardo Chillida, que también había jugado con la Real, le animó a que dejara el fútbol y se dedicara al cine si eso era lo que le pedía el cuerpo. Él, Chillida, lo había hecho y le había ido bien. Querejeta siguió sus pasos.
Querejeta en los años 30, niño querido en una familia bien de Hernani en la que las criadas planchaban las sábanas para que los señores proyectaran las grabaciones que hacían con la Pathé Baby. Hubo incluso una película de Chaplin en casa, que Querejeta solía identificar como su primer recuerdo cinematográfico. Después llegaron la guerra, la adolescencia, los tanteos con las carreras de Química y Derecho, el fútbol...
Querejeta decidió ser productor y en 1966 llegó su primer gran momento: 'La caza', de Carlos Saura, la historia de tres antiguos combatientes del ejército franquista que se reencuentran para una jornada de campo y se dan de bruces con sus fantasmas y sus miserias. Una película expresionista, dolorosa y áspera, increíble para un país como España, en 1966, que triunfó en el Festival de Berlín.
Y tantas otras...Así figuran como hitos del cine: Peppermint frappé (1967), premiada con el Oso de Plata en dicho festival; Stress es tres, tres (1968), junto con La madriguera (1969), El jardín de las delicias (1970), de los problemas de pareja en la época, Ana y los lobos (1972), La prima Angélica (1973) y Cría cuervos (1975), estas dos últimas galardonadas con el Premio del Jurado en el Festival de Cannes, podrían considerarse una disección de la familia en la España del tardofranquismo. Elisa, vida mía (1977), quizá la película más ambiciosa en su incisiva reflexión sobre los límites de la enunciación de la voz narradora en el cine. Con Los ojos vendados (1978), Mamá cumple cien años (1979), Deprisa, deprisa (1980), Oso de Oro en el Festival de Berlín y Dulces horas (1981) finalizaría su colaboración con Saura.
También produjo una de las obras maestras del cine español, del director Víctor Erice, El espíritu de la colmena, película que fue premiada en el Festival Internacional de Cine de San Sebastián de 1973 con la Concha de Oro a la Mejor Película.
Y...
Muere Fermín Carnero, histórico líder de UGT y «sindicalista de raza»
Lo conoci en la legalización del PCE...
Sus compañeros de UGT le calificaron como «un sindicalista de raza que entregó su vida a la lucha de la clase obrera y a la mejora de los derechos laborales y sociales». El propio Agustín Prieto, secretario regional de UGT, aseguró que «toda la clase sindical está de luto porque ha muerto un sindicalista con mayúsculas.
Fermín Carnero nació en la localidad asturiana de Gijón el 9 de mayo de 1938, estaba casado y tenía tres hijas. Inició su andadura sindical en los primeros años de la Transición y desde 1976 a 1979 fue secretario general del Sindicato de Teléfonos de UGT León.
Posteriormente fue secretario provincial del sindicato hasta 1997, año en que pasó a hacerse cargo de la Secretaría Regional de UGT, cargo en el que permaneció durante ocho años. Carnero también fue senador del PSOE por León, presidente de la Fundación 27 de Marzo y miembro «fiel» de la Cofradía del Santo Padre Genarín. En el año 2005 fue reconocido con la Insignia de Oro de la Ciudad de León y en 2007 su sindicato le hizo un homenaje en reconocimiento a los 30 años dedicados a la organización.
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